Te has decidido a crear tu página web, eres consciente de que tu negocio necesita que sea una web profesional pero quieres que esté a tu medida. 

Contratas diseñadores que te hacen propuestas sobre las que decides hasta dar con el aspecto que deseas. Luego con los desarrolladores te aseguras de que tenga toda la funcionalidad que tu negocio y tus clientes requieren. 

En unas semanas, tienes la web que querías, ha sido un proceso creativo en el que has disfrutado. Tu web ya funciona y te da el servicio que tus clientes necesitan.

Ahora toca mantenerlo… ¿En serio, después de todo el dinero que me he gastado tengo que seguir pagando? No, descuida, no es necesario. Es lo mismo que cuando te compras un coche, que como sabes, no hace falta echarle gasolina, ni lavarlo, ni cambiarle el aceite. Tampoco necesitas revisar la presión de las ruedas, ni tendrás que comprar otras nuevas, porque nunca se desgastan. Jamás te darán un golpe, y si sucediera no tendrías una abolladura ni saltaría la pintura.

Además, en el improbable caso de que pasara algo, sabrías arreglarlo sin ayuda…

Dejemos ya la broma, sabes que esto no es así. Pues con una web es lo mismo, debes pagar «la gasolina», en este caso el alojamiento o hosting, hace falta ponerle «una matrícula» (nombre de dominio), hay que lavarla de spam e imágenes pesadas y hay que evitar que te la roben, te la secuestren o te la modifiquen sin permiso. 

Gastar dinero, tiempo o ambos en crear la web de tu negocio y no mantenerla es como comprarte un coche y luego no echarle gasolina ni cambiarle el aceite.

¿Qué es el mantenimiento web?

Una vez que tienes tu página web… ¿Qué consecuencias puede haber si no haces mantenimiento? Si lo contratas ¿De qué precios estamos hablando? ¿Te sirve el más barato? ¿Hay que ser un especialista en la materia?

En este artículo te explicaré lo que debería ser un servicio de mantenimiento web, qué tareas han de realizarse, qué precios son razonables y si en tu caso necesitas contratarlo para tu web.

¿Qué no es mantenimiento web?

Antes de explicar qué es, vamos a ver qué no es mantenimiento web.

He visto que en demasiados sitios citan como mantenimiento actividades que no lo son, entre otras:

  • Análisis y revisión de funcionalidades y en general todo el funcionamiento del sitio. 
  • Desarrollo e inserción de nuevas páginas en la web. 
  • Actualización de catálogos de productos/servicios, imágenes, contenidos, textos. 
  • Creación de secciones, botones, paneles. 
  • Implantación de modalidades nuevas de pago.
  • Creación de FAQ (Frequently Asked Questions).
  • Análisis y reparación de enlaces rotos, errores.
  • Creación de un sitemap.
  • Programación de formularios.
  • Modificación de precios de productos o servicios.

Las anteriores son labores de construcción o reforma de la web, creación de contenidos o consultoría. Son tareas de desarrollo, modificación y mejora, sin duda importantes, pero no tiene sentido meterlas en el saco del mantenimiento web.

Otro asunto es que en los contratos de mantenimiento se puedan ofrecer una bolsa de horas o un número limitado de este tipo de tareas, como un añadido que haga más atractivo el servicio.

¿Y qué hay del posicionamiento SEO?

Es muy común que las agencias de marketing al hablar de mantenimiento web, prácticamente se centran en el SEO. Para mí el SEO es un servicio independiente del mantenimiento. Quizá la confusión venga de que en el SEO hay una fase de implementación y otra de mantenimiento, pero es mantenimiento de las acciones de posicionamiento, no mantenimiento de la web, que es de lo que estoy hablando en este artículo.

¿Realmente es necesario el mantenimiento web?

Si tienes una web querrás verla limpia y ordenada, porque está en Internet para que la vea la gente. Además también están tus competidores y querrás que tu web destaque frente a ellos.

El mantenimiento lo necesitas solo si consideras que tu web es importante, aunque si no lo fuera, no la habrías hecho. A estas alturas del siglo, creo que ya todos tenemos claro que estar visibles en Internet ha pasado de ser una ventaja a una necesidad.

El mantenimiento es clave para que tu web transmita una buena imagen de tu negocio. Creo que querer ahorrar costes es saludable, pero hay que valorar que un mantenimiento de mala calidad o hacerlo tú mismo en lugar de recurrir a especialistas puede provocarte serios problemas.

Cada vez las webs son más complejas, usan diferentes tecnologías, bases de datos, certificados SSL, incluyen servicios diversos, no solo la web, sino el correo electrónico, descarga de ficheros, accesos SSH y un sinfín de siglas incomprensibles para la mayoría.

¿Qué incluye un servicio de mantenimiento web?

Un mantenimiento web de calidad y llevado por profesionales debería abarcar las siguientes tareas:

Monitorización

No tienes que estar todo el día delante de la pantalla mirando si tu web funciona. Hay servicios que permiten detectar si tu web se ha caído, por la razón que sea, ya sea por una acción en la web o por problemas en el servidor. De esta manera se puede actuar con rapidez, antes de que los visitantes de la web vean que no funciona.

Seguridad

Hoy en día todas las webs son atacadas con frecuencia por hackers y robots, aunque no tengan interés en tus datos. Hasta la web más anodina está en un servidor cuyos recursos son útiles a los malos.

La seguridad tiene múltiples facetas que solo un especialista puede atender. 

Hay que estar siempre informado de las nuevas vulnerabilidades que surgen en el software que utilizamos tanto en la web como en el servidor. En el caso de WordPress pueden aparecer en el núcleo, en los plugins y en los temas, pero también en el motor de PHP, en JavaScript, en el servidor HTML o en el sistema operativo del alojamiento.

Optimización del servidor

El hosting es un elemento clave en una web. Puedes tener un blog personal alojado gratuitamente, pero si aspiras a que tu web sea utilizada por muchos visitantes, necesitas un servidor de calidad, y como la web, no es solo ponerlo en marcha y ya está, sino que hay que mantenerlo y optimizarlo.

Optimización de la web

Incluso con un buen servidor, una web mal optimizada tardará en cargar, será pesada y difícil navegar por ella.

Un elemento clave son las imágenes. Los buenos profesionales entregan sus web con las imágenes optimizadas, pero es frecuente que se cree nuevo contenido y se suban imágenes sin optimizar. Esto es lógico, porque es un asunto demasiado técnico para un usuario. Por ello es fundamental instalar herramientas de optimización de imágenes automatizada.

Otro elemento que debe ser vigilado es la base de datos. Con el tiempo, con los cambios y con el uso de la web, la base de datos va creciendo y llega un momento en el que se vuelve lenta. Cada cierto tiempo es necesario hacer limpieza y una reoptimización manual.

Copias de seguridad.

Se deben realizar copias de seguridad como mínimo a diario y almacenarlas en un servidor durante 30 días. Lo más normal y cómodo es tenerlas en el mismo servidor que la web, pero ante un fallo del servidor nos podríamos quedar sin web ni copias de seguridad, por lo que es muy recomendable tener copias también en servidores de almacenamiento externos.

Actualizaciones de software.

Actualizar el núcleo de WordPress, los plugins y los temas es muy necesario, especialmente cuando son actualizaciones de seguridad. Además es muy fácil, incluso puedes indicar que todo se actualice automáticamente. 

Esto está fenomenal, desde luego es mucho mejor que no actualizar durante meses o años, sin embargo, no es nada raro que algunas actualizaciones den problemas, rompan el diseño o hagan que dejen de funcionar algunas partes de la web.

Así como es fácil actualizar, no es nada sencillo dar marcha atrás. En casos así suele ser necesario recuperar una copia de seguridad, pero tampoco es fácil hacerlo.

Las actualizaciones de seguridad deben automatizarse y las demás se deben programar con una frecuencia máxima de un mes. En todos los casos se deberá preparar con antelación una copia de seguridad, y hacer un test de funcionamiento tras la actualización.

Informe mensual

Es muy recomendable que el profesional emita un informe periódico indicando las actuaciones de mantenimiento realizadas en tu página web. Cuando lo leas, te sorprenderá ver todo el trabajo que lleva conseguir que en una web no pase nada.

¿Qué ventajas tiene contratar el mantenimiento de una web?

Ahorrar tiempo

Mantener un sitio web implica tener conocimientos en muchos campos. Alguien con experiencia detectará los problemas a tiempo, incluso podrá anticiparse.

Puedes hacer el mantenimiento por tu cuenta, sí, pero te llevará mucho más tiempo que no puedes dedicar a cosas más productivas.

Ahorrar dinero

Un problema de seguridad puede hacerte perder dinero, pero también una simple actualización que falla podría complicarse y dejarte la web fuera de servicio demasiado tiempo.

En un único incidente puedes gastarte más dinero que en el mantenimiento de todo un año.

Dedicarte a tu negocio

Tu objetivo es tu empresa, tu negocio, tu tienda física si la tienes, tus servicios y tus clientes. Todo ello es a lo que debes dedicar tiempo porque si no lo haces tu empresa no avanzará. Deja la web y los problemas técnicos a un experto web.

La tranquilidad de que tu web está siempre vigilada

Si tratas con profesionales y contratas una empresa dedicada al mantenimiento web y soporte tendrán un método de trabajo correcto, tu página estará monitorizada 24h en vigilancia constante e intervendrán en el momento que algo falle muchas veces antes de que tus clientes se den cuenta.

Reducir el riesgo de hackeo de tu web

Lamentablemente hay muchas webs vulnerables, y son esas las primeras que resultarán hackeadas. Con un buen mantenimiento tu web será más segura que el 90% restante, aunque nunca estará completamente a salvo.

Incluso con todas las medidas de seguridad, nuestra web puede ser hackeada, ser víctima de intrusión, o tener un malware o virus. Si el mantenimiento es mediocre, la posibilidad de hackeo se multiplica. En este caso habrá que proceder a la desinfección, algo que seguro saldrá más costoso que el mantenimiento, cuando no provoque pérdidas irreparables. Imagina una tienda online que esté unos días sin vender, aparte de las ventas no realizadas, el impacto en la reputación sería catastrófico.

Mejora continua

Los profesionales están en continua formación y por ello conocen antes que nadie las novedades y mejoras que surgen en la tecnología web.

Tu web se beneficiará de las pequeñas mejoras que se introducen cada poco tiempo, y también las novedades rompedoras que aparecen cada vez más rápido.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de una web?

Para establecer un criterio sobre cuánto podría costar y qué tarifas se barajan en un servicio de mantenimiento web hay que analizar los siguientes factores:

La complejidad de tu página web

No es lo mismo una web corporativa con páginas estáticas, que una que tenga tienda electrónica, sistema de reservas, venta de entradas o un gestor de citas.

Las características del alojamiento

Tu web podría estar en tu portátil (nada recomendable, pero posible), en un servidor compartido, en un VPS, en un servidor propio o en una red mundial redundante. Evidentemente cada opción tiene un coste distinto. 

Existe la posibilidad de tener contratado el hosting por un lado y el mantenimiento por otro. Aunque fuera más barato (que no tiene por qué) no es una opción recomendable, porque con cada problema tendrías que lidiar con dos proveedores que tenderán a culpar a la otra parte. Además, los hosting suelen ofrecer algunos servicios de mantenimiento, pero son limitados y poco flexibles. 

Las tareas incluidas

Hemos visto en el apartado Qué incluye un servicio de mantenimiento web varias tareas que debe tener incluidas el mantenimiento. Sin embargo, podría tener menos tareas o más. También podría tener más o menos copias de seguridad. Uno podría tenerlas solo en el hosting, y otro tener además uno o varios almacenamientos externos.

Los extras

Es habitual que en los contratos de mantenimiento se incluyan tareas extras que no son mantenimiento. Pueden ser pequeños trabajos de soporte o desarrollo, formación, creación de contenidos, SEO, etc.

Sí vale, pero ¡Cuanto cuesta!

Ya lo sabes, depende. Eso sí puedo darte alguna pista…

Un mantenimiento básico lo encontrarás en el entorno de los 50€ mensuales. Sí, los hay más baratos, pero no son básicos, sino que empiezan a ser deficientes, aunque si tu presupuesto es muy limitado más vale un mantenimiento deficiente que no tenerlo.

A partir de ahí, no hay límite. Una tienda electrónica no debería contratar un mantenimiento de menos de 100€, pues es mucho lo que se juega.

Y si hablamos de negocios que manejan datos sensibles, tampoco se pueden arriesgar, las pérdidas que puede causar un mal mantenimiento son ilimitadas.

Conclusión

Además de tener una web, hay que mantenerla.

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