Decidí escribir este artículo cuando fui consciente de que una buena parte de los criterios que uso para elegir una plantilla de WordPress o bien los considero obvios o bien los tengo automatizados y ni siquiera pienso en ellos.

Antes de ponerme a escribir, hice lo que debe hacer cualquiera que escriba sobre un asunto: Documentarme, leer lo que otros habían escrito sobre el tema.

Una búsqueda en Google me devolvió en la primera página nueve resultados muy pertinentes, así que los leí todos. De los nueve, con siete estoy en desacuerdo, con uno parcialmente de acuerdo, y con el único que estoy completamente de acuerdo (lo citaré más adelante) sólo habla de tres de los criterios.

Algo que quiero aclarar: Voy a hablar de criterios para elegir una plantilla para una web que vende. No estoy hablando de que sea una tienda online, ni siquiera de que haya un producto o servicio en venta. Aunque hagas una página con nada más que tu currículum vitae estás vendiendo. Me da lo mismo que sea un producto, un servicio, tu aptitud como profesional, tus encantos como pareja, tus ideas o tu contribución: estás vendiendo, y hay una gran diferencia entre una web vulgar y una web que vende.

Ahora ya sí, vamos con los criterios a considerar:

Una obviedad: El diseño adaptable

Los datos dicen que ya hay más gente navegando con su smartphone que desde el ordenador. Así que sencillamente es obligatorio que la plantilla tenga un diseño adaptable automáticamente a todo tipo de pantallas (lo que en círculos técnicos se expresa con la macarrónica traducción de «que sea responsive»). Digo automáticamente porque hubo un tiempo en que se hacían dos webs: una para ordenadores y otra para móviles.

Citar este criterio es como decir que para elegir un coche hay que mirar que tenga cuatro ruedas. Lo lamentable es que por la web siguen circulando «coches sin ruedas».

En conclusión, si por desgracia te encontraras en 2019 o después una plantilla que no se adapta, descártala inmediatamente.

El presupuesto

Crear una web que vende va a requerir una inversión. Elegir bien la plantilla correcta es un factor clave que afecta a la estética, a la funcionalidad y en definitiva, a la experiencia de usuario.

Puedes encontrar cientos de plantillas, muchas gratis y muchas de pago. Los precios más habituales están alrededor de los 50€, pero no sufras si la que más te conviene cuesta 90. No siempre una plantilla más cara es mejor. Incluso podría ser una fuente de problemas. A veces una plantilla gratis podría ser tu mejor elección.

Pero es fundamental no descartar una plantilla por su precio. Destinar menos de 100€ en una buena plantilla es una excelente inversión. Si es barata o incluso gratis, estupendo.

Lo que yo haría es reservarme 100€ para comprar una buena plantilla, olvidarme del asunto y evitar así que el precio determine la elección.

Funcionalidad

A todos los que hemos entrado en el mundo de WordPress nos ha pasado: Hemos buscado un tema, hemos encontrado uno que encajaba bien con lo que queríamos, y además tenía la funcionalidad que necesitábamos y mucha más ¡Un chollo! ¡Ya no me hace falta buscar y comprar plugins!

En varios de los artículos que consulté, aconsejaban buscar temas de wordpress con la funcionalidad incorporada…

¡Grave error! Un tema debe ser muy bueno en su terreno: La apariencia, el diseño y la estética, pero nunca entrar en el terreno de la funcionalidad. Eso choca de frente con la buenas prácticas del diseño web: Desde su base se separa la funcionalidad (html) de la apariencia (css). En WordPress la funcionalidad está en los plugins, y la apariencia en los temas y plantillas.

Y,¿ por qué no tenerlo todo junto? Porque una web evoluciona, se añaden o quitan funcionalidades de vez en cuando; y cada cierto tiempo se cambia el diseño, pero conservando la funcionalidad.

Si tu tema tiene funcionalidad y diseño, cuando quieras cambiar el diseño ¡Te cargas la funcionalidad! Además de que con mucha seguridad te aparecerán extraños códigos (shortcodes) que antes tenían función y ahora se presentan como texto…

Así que al elegir tu plantilla, asegúrate de que no tenga funcionalidad incorporada.

Si quieres profundizar en el aspecto técnico de por qué una plantilla no debe tener funcionalidad, lee este artículo que mencionaba en la introducción: Cómo elegir Plantillas en WordPress: 3 verdades que nadie te cuenta.

Personalización

Cuando eliges tu plantilla es normal que te haya gustado el aspecto, pero que quieras modificar algunas cosas. Una de las más básicas son los colores.

La plantilla usará una paleta de colores coherente, los títulos de un color, el texto de otro, los enlaces con su color para resaltar y otro cuando pasas el cursor por encima… Normalmente lo querrás adaptar a los colores de tu marca, puede que sean los de tu logo, o los que elijas por el motivo que sea.

También es normal cambiar las tipografías, el estilo de los menús, de las cabeceras, de los pies de página o de las barras laterales.

Lo ideal es poder cambiar todo, aunque lógicamente eliges una plantilla porque ya te gusta la mayoría de lo que ves.

Por cierto, no te fijes en lo bonita que luce una plantilla, fíjate en si el contenido que quieres poner encaja bien en el diseño. De hecho es muy posible que te lleves un chasco al instalar tu plantilla.

Por ejemplo, así luce esta plantilla cuando la encuentras en la web:

Y así la ves cuando te la instalas:

Editor Visual

Muchas de las plantillas que encontrarás tienen incorporado un editor visual. En la mayoría de los casos será el Visual Composer. Te digo lo mismo que dije en el punto de funcionalidad: Tu plantilla no debería incorporar ningún editor, ni menos depender de él. Simplemente debería llevarse bien con todos los editores, o al menos con tu editor visual preferido.

Actualmente es indispensable que funcione correctamente con Gutenberg —el editor de bloques por defecto de WordPress— y con los principales editores: Divi, Visual Composer, y mi preferido: Elementor.

SEO

Otro clásico que vas a encontrar en muchas plantillas: Optimizada para SEO. Y es que claro, queremos que nuestro sitio esté bien posicionado y si la plantilla nos hace eso mágicamente, pues mejor que mejor ¿verdad? Pues de nuevo, un no rotundo. El SEO no tiene nada que ver con la plantilla. La plantilla no debería estar sobrecargada con funcionalidad de SEO, para eso hay plugins especializados en SEO que lo hacen muy bien.

A veces te encontrarás con que dicen «SEO Friendly». En realidad lo único que puede hacer una plantilla por un buen SEO es no cagarla, es decir, tener un código limpio y una estructura lógica.

En cualquier caso, el SEO es fundamentalmente cuestión de escribir contenidos de calidad bien escritos, con una estructura clara y un lenguaje comprensible.

Soporte y actualizaciones

Una plantilla perfecta, que cumpla con todos los requisitos anteriores, pero que no tenga un buen soporte y actualizaciones será una fuente de problemas. En la práctica es muy raro (yo no conozco ningún caso) que cumpliendo con todo lo anterior falle en éste. Pero tenlo en cuenta por si das con ese extraño ejemplar.

Otra obviedad: Usabilidad y tiempo de carga

¿Te imaginas un deportivo precioso, pero sin asientos ni volante? Pues una web difícil de usar es igual de inútil.

¿Qué me dices si ese deportivo, (con volante y asientos, venga) no pasa de 20 km/h? Pues una plantilla pesada y que tarda en cargar no sirve.

¿Sabes qué plantillas tardan más en cargar? Creo que ya no te voy a sorprender si te digo que todas esas con funcionalidades varias, editor visual incorporado y «Optimizadas para SEO».

Cómo elegir la plantilla para tu web

Sí, ya sé que puede que estés pensando «¿Estás de coña? ¿Todo esto que he leído qué era?» Pues te lo explico: Todo lo anterior eran criterios para descartar plantillas que no sirven. Eran esas obviedades o criterios que uso de forma automática de los que hablaba en la introducción.

¿Cuál es el objetivo de tu web?

Hay muchos tipos de web y para saber qué tipo se adapta mejor, debes tener claro para qué quieres una web. Te pongo algunos ejemplos:

  • Blog
  • Presencia corporativa
  • Un evento puntual
  • Un portafolio de productos o servicios
  • Una galería de fotografías, cuadros, objetos artesanales, etc.
  • Una tienda online
  • Una plataforma de formación
  • Tu currículum vitae

Y muchas otras más.

Teniendo esto claro, vete a lo más lógico. Hay cientos de plantillas, así que mira las que se adapten a tu sector y objetivo, o que sean similares.

¿Qué contenidos vas a tener?

Debes saber primero qué contenidos quieres en tu web, aunque no tengas claro cómo estructurarlos. Sí que sería bueno que supieras qué quieres que aparezca sí o sí en tu página de inicio.

Busca plantillas atractivas

Ahora sí, ya has descartado lo que no sirve, sabes para qué quieres tener una web y qué contenidos quieres que tenga. Ahora ya puedes mirar plantillas de tu sector y tipo de web. Fíjate en esas que más te atraen. Haz un ejercicio de visualización. Imaginate esa plantilla con tus fotos, tu logo, tus colores y tu contenido

¿Encaja bien? ¿Falta algo? ¿Sobran muchas cosas?

SI descubres que en la plantilla está todo lo que necesitas, vas bien. Si lo que falta es poco, es normal, ya lo añadirás. El problema puede venir porque ves que hay muchas secciones o páginas que no sabes cómo rellenar ¡No importa! No tengas piedad en eliminar todo lo que no encaja con tus contenidos. Es un error querer «clonar» en tu web el contenido de la plantilla de muestra. Usa lo que te sirva, tira lo que te sobre y añade lo que falte. Si ves que faltan muchas cosas quizá la plantilla no sea la que necesitas, o quizás es que lo que necesitas es muy especial.

Repite este ejercicio de visualización con varias plantillas, las que más te gusten y sólo después de haberlo hecho, decide cuál es la que de verdad, te enamora.

Dime qué plantilla tengo que usar

Si has leído todo lo anterior, comprenderás que me es imposible decírtelo. Si has llegado aquí directamente al ver el título en el índice te diré que es mejor que te leas todo…

Pero ¿por qué no puedo? Porque no sé para qué quieres tener una web, ni el tipo de web que quieres, ni qué contenidos le vas a poner y mucho menos cuáles son tus gustos.

Si quieres algo más concreto, vente a uno de nuestros talleres y cursos, o asiste a uno de nuestros webinarios. Déjanos tu correo para avisarte del próximo.

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